sábado, 28 de abril de 2007

AGUADAS 200 AÑOS - CRONICA 4

LAS MINAS DE ORO EN SUPIA Y MARMATO

Si bien es cierto que con el traslado de Arma a Rionegro muchas familias prefirieron las nuevas tierras a las "yermas y soledades" de Arma como en el caso de Don Diego José Leonín de Estrada padre de Don Narciso Estrada, a la postre fundador de Aguadas, quien otorgó testamento en Santiago de Arma de Rionegro el 4 de Enero de 1784, algunos de sus descendientes continuaron en la antigua población, en el caso de Don Narciso, posiblemente en un sitio que pudiera estar cercano a las minas de Supia y Marmato en donde tenía su propiedad.

Adquiridas por Don Joaquín de Castro y Guevara quien había sido Alférez Real de Popayán, las minas de Supia fueron laboradas por él y su familia hasta su muerte.
Dos hijos fueron la descendencia de Don Joaquín, el primero, Don Agustín de Castro quien se doctoró como Abogado en Bogotá y que no se dedicó al laboreo de las minas y la segunda, Doña Feliciana de Castro de Estrada quien vino luego a ser esposa de Don Diego Leonín de Estrada, padres ellos de Don Narciso Estrada y Castro, fundador de Aguadas.

Muerto Don Joaquín, heredó las minas doña Feliciana. Don Diego Leonín de Estrada era también propietario de minas en Marmato como se deduce de estos apartes de su testamento:

..."Item declaro por más bienes míos tres casas, la una en el sitio llamado Marmato, con sus rancherías en donde viven los negros esclavos y mantengo allí las herramientas con que éstos laborean las minas, la otra casa en el sitio de La Vega, y la otra en la Loma del Cauca, y además en este paraje tengo diez y ocho reses y cinco reses más en la Montaña, y dos mas en el sitio de Arma en poder de mi sobrino don Santiago Bernal..."

..."Item declaro que en las minas de Marmato del difunto mi suegro y que ha estado administrando el memoriado doctor mi hermano como albacea de ellas, yo he estado gobernando y haciendo gastos de mi peculio y sin haberme suministrado cosa alguna, digo a mis albaceas que cobren a la testamentaria de dicho mi suegro (aparte de lo que deba mi mujer en las minas), las cantidades que gana un director de minas, y así ordeno para que se ejecute..."

Después de la muerte de Doña Feliciana, heredó las minas Don Narciso pero, al no querer participar en las gestas de la Independencia le fueron confiscadas por el gobierno de la República, alejándose de Supia con sus esclavos y hombres de trabajo, asentándose primero en Arma Viejo para fundar luego la ciudad de Aguadas.Estos son pues razones del asentamiento de Don Narciso Estrada y Castro en Arma a principios de la Independencia.