domingo, 31 de mayo de 2009

RECUERDOS DE COLEGIO


Comencé mis estudios secundarios en el Colegio Francisco Montoya de Aguadas, en su antigua sede de la Calle de la Cuchilla cerca al Cuartel de Bomberos. Allí pasé mi primer año ya que a poco de llegar, el proyecto de la nueva edificación enseguida del Hospital estaba en marcha bajo el dinámico y sin descanso trabajo de Marino Gómez Estrada.
Desde que cursaba mis estudios primarios, el Colegio Francisco Montoya era parte integral no sólo de los sueños de mayores sino también el centro de toda actividad cultural y deportiva del pueblo.

Las veladas culturales con grupos musicales creados por profesores del mismo Colegio, las representaciones de obras de teatro, los grandes partidos de Básketbol tanto del campeonato interno del Colegio como del Municipal y los grandes intercambios culturales y deportivos con los Municipios vecinos. Allí vimos jugar aguerridos partidos entre equipos Aguadeños famosos como ESPARTACO, el de mi tío Diego Estrada Gutiérrez y sus compañeros.

Recuerdo su gran patio de recreo; que además era el sitio de formación de todos los grupos y cancha para Educación Física y deportes; los baños en uno de sus costados con el tradicional olor a orines que a veces llegaba hasta los salones, el pequeño pedazo de tierra a un lado del patio que servía para que los muchachos de Primero y Segundo, todavía jugando a ser niños en una transición hacia mayores, jugáramos "libertad y bolas". Sus salones que daban al patio que mas parecían sótanos y el largo corredor del segundo piso con los salones tradicionales para los grupos superiores, todo delimitado por un gran "enchambranado" que permitía la visión hacia el patio.

Hacia la estación de bomberos, el Colegio se unía por un oscuro pasaje con la antigua edificación del Hotel Departamental donde hoy funciona la Casa de la Cultura.
Era otra construcción que para nosotros traía entre sus recovecos las mejores posibilidades para jugar a las "escondidas" y crear las más fantasiosas historias que entre sus cuartos y escaleras oscuras nacían. Y en alguna época, con gran curiosidad, nos tocó conocer allí a varias familias de Norteamericanos de la Organización "Cuerpos de Paz" que con un zoológico ambulante de loros, guacamayas y micos, estuvieron en Aguadas en cumplimiento de su trabajo.

En la vieja construcción del Colegio sólo estuvimos el año Primero conjugando educación y juegos con profesores como Don Libardo Monsalve, Don Leo Betancurt, Don Luis Eduardo Alzate, Don Alberto Buriticá y otros, así como con compañeros como Hector Fabio Marín Cardona, Humberto Botero Arcila, Gilmer Gallego, los Paniagua ( Diego y Luis Fernando ), Jorge Alberto Orozco, Diego Giraldo Gaviria, que transmitía la Vuelta a Colombia improvisando dos asientos como transmóvil y cuya afición lo llevó a ser hoy una de las voces del comentario Deportivo mas importantes del país, su hermano Alberto, "amplio" conocedor de Astronomía, Horacio Sánchez Estrada, Manuel Gómez, Carlos Alberto Restrepo, Gilberto Sánchez, Pedro Javier Misas Hurtado, Jorge Ivan Mejía, Carlos Carmona Valencia, Jorge Hernán Gómez Tobón, Jorge Hernán Chaverra, con quien conocí los secretos de la industria de la Iraca en su empresa familiar, Leonel Nieto, Cesar Augusto Duque Gaviria, Diomedes Gutierrez, que a pesar de su limitación, nos ganaba a muchos en el Salto alto, Cesar Augusto Gaviria y muchos mas compañeros cuyos nombres ya no recuerdo que llegábamos de las Escuelas Primarias.
Luego, comenzamos una nueva vida estudiantil en las modernas instalaciones del Colegio enseguida del Hospital.
Marino Gómez Estrada, sin lugar a dudas fué baluarte esencial durante muchos años no sólo de la educación en Aguadas sino también de innumerables obras como Concejal, Gerente de Entidades bancarias y del Estado, Cooperativista, Alcalde de Aguadas y Miembro de numerosas instituciones de Aguadas. Su dinamismo lo llevó a terminar su carrera de Ingeniero Civil en la ciudad de Manizales, sobresaliendo ante estudiantes jóvenes que el día de recibir su grado, aplaudían en el Auditorio de la Universidad Nacional al inolvidable Marino. Su tenacidad dio pie para que las nuevas edificaciones del Colegio, que hoy con justa razón lleva su nombre, comenzaran a tener no sólo las modernas instalaciones sino también a ser partícipe de las grandes realizaciones educativas, sociales, deportivas y culturales en el contexto de Caldas y el país.

Casi todos los alumnos de esa época podemos decir que pusimos un grano de arena en su construcción. No sólo en las clases de Educación Física sino también en una bien coordinada acción los Sábados y días de fiesta, nosotros con la ayuda de los trabajadores contratados fuimos echando las bases de nuestro Colegio a punta de pala y carretilla en un trabajo de "convite" que dio nacimiento a las nuevas instalaciones.

Las planchas de cemento de la Cafetería y de las oficinas, los terraplenes para los salones, el trabajo de adecuación de las canchas y la siembra de árboles en su contorno tuvieron como mano de obra nuestro esfuerzo y el de todos los grupos del Colegio que en esa época hacíamos la transición hacia la nueva edificación.
El 23 de Mayo de 1971 fueron inauguradas las nuevas instalaciones del Colegio con una sobria ceremonia.

La principal característica del nuevo Colegio era lo espacioso de sus instalaciones y el ambiente campestre que lo rodeaba lleno de naturaleza por todos los lados. Resaltaban los bloques sobre las verdes montañas del Alto de la Virgen y la Quebrada que atravesaba entre sus pliegues.
Teníamos espaciosos sitios para jugar, practicar deportes o solamente sentarnos a conversar. El estadio Olivares a un lado permitía adicionalmente la posibilidad de estar continuamente realizando nuestros partidos de fútbol y la adicionada pista de atletismo nos permitía a los amantes de este deporte la práctica constante. Allí, pudimos conocer nuevos deportes como los saltos que con la adecuación de fosos en las canchas, vieron aparecer grandes participantes.

En la clase de Educación Física, muchas veces debíamos ir corriendo, en pruebas de resistencia, hasta los tanques del agua situados en la parte alta del Estadio Olivares, mientras que, reloj en mano, Rubio Arturo Cardona nuestro profesor de esta disciplina, esperaba en el Colegio para ponerle "uno" al que llegara de último.

Día a día, los que vivíamos en el centro realizábamos la caminada hasta el Colegio cuatro veces. Era un desfile de todos con nuestros libros hacia el Colegio; no era cansón, nos íbamos en "barras" conversando y molestando por la Calle Real y luego subíamos por la Avenida hasta la Casa Roja para llegar al Colegio en donde, generalmente en la mañana éramos "formados" en la gran explanada principal para recibir, bien información sobre actividades del Colegio o reprimendas de Marino Gómez, rector de ese entonces, Rubiel Trujillo el Vicerrector y Antonio Orozco, el prefecto de disciplina.



Las aulas con sus espaciosos ventanales, los corredores anchos y limpios, brillando sus baldosas por el Aseo del fin de semana; que nos tocaba por grupos, sobre todo a los inferiores y los nuevos pupitres sin cajones que ya no permitían colocarles candados para guardar los secretos y los libros que llevábamos sumados a las algarabías de todos llenaban los días estudiantiles.

El mini-zoológico creado por Marino Gómez que rodeaba parte de la explanada, nos permitía ir en el recreo a molestar a "Bartola" una mica araña, principal atracción del zoológico que con sus ataques de furia, hacía las delicias de todos nosotros.
Los talleres del Instituto Técnico adscrito al Colegio también donde los de Bachillerato académico recibíamos instrucción de Mecánica, Fundición, Electricidad y Dibujo Técnico hicieron también parte de nuestras actividades en el nuevo Colegio.
Fueron muchos los juegos de Ajedrez y ceniceros en aluminio que fundimos en el Técnico y que luego pulíamos y pintábamos en Mecánica así como los timbres y abridores eléctricos de puertas que fabricamos en las clases de talleres.

Los juegos de ajedrez permitieron asegurar la medida que después fue impuesta en el Colegio, -nadie que no supiera los rudimentos de este juego ciencia podía ganar Educación Física-, lo que generó una fiebre de ajedrez tanto en hombres como en mujeres pues a esta altura el Colegio era ya completamente mixto.
Bajo la rectoría de Marino Gómez, el Colegio comenzó una etapa de dinámicas actividades en esa época.

La llegada de profesores especializados inculcó en nosotros la posibilidad de crear nuevos espacios de comunicaciones que hicieron del Colegio no sólo una fuente de saber educativo sino también el centro de acciones Culturales, Deportivas y Sociales.
Los grupos de estudiantes intelectuales liderados primero por grupos superiores en donde recuerdo al dinámico y siempre gran artista Aníbal Valencia, Gustavo Adolfo Jaramillo, Cesar Augusto López, María Virginia Jaramillo, Nicolás Gómez Estrada, Marino Jaramillo, Gloria Mercedes Estrada, Luz Marina Ramírez, José Sánchez y muchos mas que nos dejaron a nosotros esa activa influencia que luego dio pie para la creación de Centros literarios, periódicos como nuestro "Inquietudes" de circulación "internacional", pues llegaba a algunos Aguadeños amigos en Canadá, Estados Unidos y Francia y grupos culturales con los cuales hicimos presencia algunos de nosotros como Alfonso López Gutiérrez, Juan Pablo Mejía, Marino Jaramillo.

Los equipos de básketbol que llegaron a ser grandes participantes en los torneos Intercolegiados aún a nivel del país con grandes jugadores como Oscar Jhony Duque Estrada, Germán Darío Estrada Zuluaga, Carlos Alberto Marulanda Pelaez, Juan Guillermo Sáenz Jaramillo, Cesar Augusto Jiménez, Diego Ospina y muchos mas que se pierden en la historia y que por no mencionarlos no dejan de ser grandes dentro del recuerdo de las actividades deportivas del Colegio.

Las semanas culturales del Colegio eran otra gran actividad que no solo animaba a todos los estudiantes sino también a Aguadas en general.
En medio de un derroche de actividades donde se cultivaban todas las artes y se organizaban torneos deportivos, la celebración de la Semana cultural del Colegio vino a continuar la perdida tradición cultural de Aguadas.

Concursos de Poesía, Teatro, Artes Plásticas, Cultura general, Declamación, Ensayo, Cuento, Canto y otras así como la intervención de especiales grupos y personajes llegados de otras partes, daban a esa semana un aire renovador, altamente intelectual, rompiendo las actividades comunes del Colegio y del pueblo.

Allí hice mis primeros pinitos como cantante, como pintor y como escritor acompañado por amigos queridos como Horacio Sánchez Estrada, hoy gran Médico asentado en Manizales, quien se convirtiera, gracias al " animo " de nosotros sus amigos, en gran experto en las canciones del cantante argentino Yaco Monti; Silvia González, excelente declamadora de mis poesías. Pedro Javier Misas Hurtado compañero de juegos y canciones y Cesar Augusto Gaviria, cantando las siempre recordadas canciones españolas de Joselito y al cual nunca le pudimos ganar ninguna confrontación por esa voz bonita y bien cuidada que tenía.

Mi gran amigo José Jesús Jaramillo Domínguez, inconforme artísticamente, creando esculturas de alambre, dibujando sus caricaturas o llenando de colores sus cubistas y surrealistas pinturas. Jorge Alberto Orozco Gómez, consiguiendo madera de triplex para sus pictóricas obras y tantos otros que hoy hacen parte de esa juventud llena de arraigo pueblerino.

Es importante resaltar aquí que en esta época, se celebró en Aguadas el Primer Centenario de la Educación Secundaria Aguadeña.
Mediante acuerdo número Uno del 31 de Diciembre de 1873, el Concejo de la ciudad, creó el Primer Plantel de Enseñanza Secundaria; que además fue el primero Oficial en el Departamento; comenzando labores el Primero de Febrero de 1874 bajo la dirección de don Jesús Villegas, descendiente del fundador Villegas. Clausurado, igual que otros colegios del departamento, durante la Guerra Civil de 1876, inició de nuevo labores años mas tarde. En 1953, entregó sus diplomas a los Primeros Bachilleres.
Heredero de la tradición educativa, el Colegio Francisco Montoya celebró con actos especiales esta efemérides en 1974, realizando el Primer Congreso de exalumnos del Colegio y de Profesionales Aguadeños e inaugurando la Segunda etapa de las nuevas instalaciones.
Del Colegio podría escribir muchas cosas, escribir de los amigos y recordar esas vivencias que durante esos años fueron parte de una etapa altamente productiva y activa dentro de nuestras vidas, escribir la historia de grandes hombres Aguadeños que entre sus aulas comenzaron una educación que los llevó a darle brillo a la educación Aguadeña en el país, pero eso requeriría un gran libro que sin lugar a dudas, algún día tendremos que escribir.

3 comentarios:

Javier Castaño dijo...

Un saludo. Mi papá es bachiller del colegio Francisco Montoya, del año 1971, su nombre es Alfonso Castaño Arcila. Se alegró muchísimo cuando le mostré esta información, siempre ha recordado su Colegio y uno de sus mayores sueños es volver a Aguadas. Le he prometido que lo haremos,si Dios quiere. Felicitaciones por esta excelente reseña.

Desde Villavicencio,

Javier Fernando Castaño
jfcastanof@gmail.com

Leo dijo...

Un saludo muy especial, sorprendido y muy agradecido con esta informacion, soy ex-almuno del Colegio Francisco Montoya al igual que compañero de estudios de la gran mayoria de estas personas que observo en la foto , como me recordaron mi juventud y me devolvieron 35 años, a pesar de no haber terminado alli mi Bachillerato, tengo gratos recuerdos.
Un abrazo a todas estas personas

Leonardo Monsalve Ceballos

Leo dijo...

Quiero pedirles disculpas, pues en el comentario recientemente hecho, no deje una direccion de contacto.-

Saludos

Leonardo Monsalve Ceballos
leo2355@gmail.com